Rajando de las productoras en prime time
Esta noche, como cada jueves, he oído (que no escuchado) el ya típico discursito de Jesus Vazquez con su charla sobre lo mala que es la piratería, el mal que le hace a la música y bla bla bla.
Pero esta noche me he llevado una pequeña y agradable sorpresa, yo e imagino que muchos, cuando hemos visto salir de la boca de un jurado, Risto Mejide, las siguientes palabras (más o menos literales):
Está muy bien que se luche contra la piratería y esas cosas, pero no se tiene en cuenta que si la gente piratea es seguramente por el precios desorbitados de los CDs.
Lo que estaría bien es que todos los intermediarios que existen entre el cantante y el público dejaran de hacerse ricos con la venta de CDs. Quizá si los precios bajaran la gente si que pagaría por un CD y sí querría ayudar a los músicos a seguir adelante.
Quizá yo sería más radical, pero es sorprendente que en un programa como OT, donde lo que buscan es hacerse ricos a base de explotar a jovenzuelos ilusionados con la música, alguien haya podido opinar de esa manera sin que nadie le haya cortado (aunque al notas de Cadena 100 casi le da un yuyu al oirlo).
Veremos a ver si la semana que viene no tiene que pedir perdón a los productores, a la SGAE y a la madre que los parió, porque obviamente se refería a ellos.
A ver si otros se animan a opinar de ese modo. No está pidiendo música libre, que es lo que nos gustaría a muchos, pero si que denuncia el abuso de las productoras y las sociedades de gestión de derechos en la industria de la música.
Bravo por Risto
Difícil veo que pida perdón por sus palabras, pero ya veremos la próxima semana.
No es la primera vez que Risto es critico con la industria, a mas de un muchacho le ha, casi, llegado a decir que acabara siendo un juguetito roto más de la tv
Otra posibilidad es que no volvamos a ver a Risto :)
Estos me recuerdan a los santones de la COPE predicando el “liberalismo para los demás”, es decir, que el currito se pudra con un salario de mierda, mientras el Estado y la Comunidad Autónoma de turno se pulen la educación y la sanidad, pero a ellos que no les falten contratas públicas adjudicadas digitalmente (a dedo, vamos), que la competencia es muy jodida.
En fin, si su modelo de negocio hace aguas porque la ciudadanía decide libremente no comprar sus productos (a pesar de las ayudas que reciben directa e indirectamente de la Administración Pública), lo único sano que puede suceder es que rectifiquen o cuelguen el cartel de cierre. Miles de empresas se han reconvertido con despidos traumáticos y nadie lloró tanto como estos tipos.
Como dijo Adam Smith en una de sus citas menos difundidas, referidas a una industria que decaía: “O te callas la boca o te vas a Corea del Norte, tal vez el enano coñón que rige el país imponga a sus hambrientos ciudadanos comprar vuestras mierdas amenazándoles con la pena de muerte.”
Si algún día los musicastros asumen la perogrullada del tal Risto, estoy dispuesto a compartir el Grand Cru que duerme en la bodega con los habituales de esta casa.
Me temo que el tal Risto esté tan prefabricado como el programa televisivo en si.
Hace un par de años en Inglaterra vi un programa llamado “The X Factor” (que es básicamente OT a la británica) y allí tienen al que a todas luces es el “Risto” original, que es un listillo musical de los de toda la vida, creo que dueño de discográfica o algo, “y que suele decir cosas como “Tranquilo, con este espanto de voz que tienes, tu madre seguro que aún está orgullosa de haberte cagado”.
El Risto “nuestro” es una pose/un arquetipo pasado de rosca que sirve para “impactar” a los niños bien por llevar una chupa de cuero y esas pedazo de gafotas de poli malo de serie B.
Lo de decir que los CDs son caros, es una falsa provocación, si fuera una persona “de la calle y REAL” habría dicho “eMule es bueno y LEGAL, así que “tio de Cadena 100″, te jodes y te callas”
Buscad en Youtube castings de X factor, y aunque no entendáis la lengua de Shakespeare, notaréis instantáneamente de donde han hecho “copy/paste” estos de OT.
Sí que suena a elemento incluido a propósito para alimentar a la audiencia.