Cosicas a evitar si no quieres que tus compañeros de trabajo te odien

He aquí un manual básico de cosicas a evitar para aquellos que no quieren ser unos apestados en su oficina y, en general, en su vida diaria.

Es posible que a mucha gente no le molesten muchas de estas cosas, pero eso es porque no tienen sangre en las venas.

Empezamos:

  1. 1.- Mascar chicle como un camello, con la boca abierta y haciendo ruidos: El chicles es un invento infernal creado por alguien que no tenía nada que hacer. No sirve para nada, no alimenta, es molesto y es un hábito sin sentido. Fumar al menos te mata, pero mascar chicle? de qué sirve???.
    Si aún así eres adicto a mascar chicle, por favor, evita que el resto tengamos que darnos cuenta de que lo estás haciendo. No te puedes ni imaginar lo desagradable que es hablar con alguien que está mascando chicle así. Si estuviera en la calle me largaría y punto, pero si tengo que hablar contigo por algo de trabajo, posiblemente notes cierta reticencia a hablar contigo.
  2. 2.- Andar por la oficina taconeando: Me importa una mierda que te hayas comprado zapatos nuevos, en serio, créeme.
  3. 3.- Hablar a gritos por teléfono: Sabemos que tienes una vida muy interesante y que hablas con gente hiper importante por tlf, pero no hace falta que se entere toda la oficina. Si además puedes evitar sisear, parecer más repelente de lo habitual y hablar de manera afectada, muchísimo mejor, tanto para tus compañeros como para el pobre que te tiene que aguantarte al otro lado del teléfono.
  4. 4.- Aporrear el teclado como si en ello te fuera la vida: el teclado es tu amigo, está a tu servicio, por favor cuídalo y trátalo con suavidad, y no pongas a prueba los nervios de tus compañeros de mesa usando el teclado a modo de Rock Band.
  5. 5.- Invadir el espacio de tus compañeros: hay una cosa que se llama espacio vital. Algunos lo tenemos más grande y otros más pequeño, ¡pero existe!
    No te apoyes en mi silla para hablar con el de enfrente mientras trabajo, no pases tu cuerpo por encima mio para darle algo al de al lado, no pongas tus cosas en mi mesa ni te pongas en la esquinita de la tuya pegado a mi.
  6. 6.- Escuchar música sin cascos. No todo el mundo tiene los mismos gustos musicales, ¿lo sabías? Puede que a mi me moleste tener que aguantar el CD completo de los plastas Los Planetas. Usa los puñeteros cascos.
  7. 7.- Hablar siempre de tí mismo y menos invadiendo conversaciones ajenas: Si acabas de llegar, no tienes ni puta idea de lo que estamos hablando, al menos escucha un poco, intégrate en la conversación. Eso de “pues yo tengo un…”, “pues yo una vez…”, “pues yo creo que…” nada más llegar sobra. Si se está hablando de un tema y no te interesa pues te jodes o te vas, pero no intentes derivar una conversación interesante a lo que te pasó ayer en el metro.
  8. 8.- Hablar de cotilleos. De verdad, habla de lo que quieras, del tiempo, de la crisis; imita a chiquito de la calzada si lo deseas, pero NO hables de cotilleos. Es como tener a Karmele Marchante a tu lado durante 8 horas.
  9. 9.- Tener una canción infantil en el móvil a toda mierda: Tienes 40 tacos, tener una canción de Parchís en el móvil no habla muy bien de tí.
  10. 10.- Creerte imprescindible y encima pregonarlo a los cuatro vientos: No me seas patético, nadie es imprescindible, y menos si lo que haces lo puede hacer un simio amaestrao.
  11. 11.- No hacer nada de provecho: En realidad no debería importarme lo que haces durante tus horas de trabajo, pero verte 8 horas en el messenger o jugando a la ruleta de la fortuna online me pone de los nervios, qué le voy a hacer, no lo puedo evitar.
  12. 12.- Tener voz de pito: ¿que eso es inevitable? ¡NO! OPÉRATE.

Y de momento no se me ocurre nada más, aunque seguro que lo hay.

¿Algo más que no soportéis en el trabajo?